Ser enfermera, y no morir en el intento…

¿ Qué puedo decirte que no te duela…?

Te conozco de unos cuantos días . El nexo entre nosotros, un cuerpo cansado, dolorido, que se agarra a todos los clavos ardiendo habidos y por haber… Una madre que quiere seguir siendo la mejor madre, una hija que se conduele del sufrimiento de esa mujer de casi 80 años, que no se aparta del cabecero de la cama de hospital ,que le asignaron a lo que más quiere, una mujer que fué, que es tu locura, y por la que dejarías de ser a cambio de su salud y su vida… No os conozco… Y estoy rota…desecha… No quiero que tu hija de 8 años sea enfermera, porque no le deseo este dolor a nadie…

Cuando este momento sea tan pasado, que sólo recuerdes con ternura y sin pena, la vocecita de tu niña , al ladito de su madre, sosteniéndole la mano derecha, porque con la izquierda, Bernarda apretaba la mía para que , a través de mi ser madre, le diera fuerzas… Aquella vocecita dulce y tímida , aquellas mejillas sonrojadas al mirarme, diciéndome en imperativo, que la enseñase a ser enfermera para cuidar en casa a su mamá… Cuando te acuerdes de ese momento, dile que la enfermera te dijo que estudiase mucho, mucho, mucho…y que se hiciese fuerte, muy fuerte , para que sea una de esas mujeres que logren cambiar el Mundo, de las que entierren la metralla, prohiban las guerras, y entreguen sus conocimientos al servicio del bien común…

Las enfermeras, nos desgastamos… Y llega un momento en el que deseamos dejar de serlo…

Lo siento mucho…siento mucho tu dolor…  No hay palabras de seda para este momento… Sólo puedo abrazarte fuerte y darte aliento para cuando el reloj se pare y ella te de su último beso…

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Acerca de Granu

En la composición de mi historia, las Parcas no dan " puntá" sin hilo. Nací entre telas, jugué con agujas, alfileres y dedales, diseñando el patrón de cada segundo por venir, para que no hubiese dos iguales. Así, al final, podré reirme de todos los días que cosí, con estilo propio, sin dejar ocasión de intervenir a deidades caprichosas y universos cabrones. Míos son los errores, mío será el milagro.
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Una respuesta a Ser enfermera, y no morir en el intento…

  1. Gloria Edo Ridaura dijo:

    Sigue asi, dulce y fuerte a la vez… Pero con mariposas en las entrañas

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